La catedral de San Fridolin:

La catedral de San Fridolin:

Seitenbereiche

Sie verwendeten einen veralteten Browser. Bitte führen Sie für ein besseres Surf-Erlebnis ein Upgrade aus.
JavaScript scheint momentan in Ihren Browsereinstellungen deaktiviert zu sein.
Bitte nehmen Sie eine Änderung dieser Einstellung vor und laden Sie die Webseite neu, um deren volle Funktionalität zu ermöglichen.
Durch das Laden der Inhalte erhebt Facebook personenbezogene Daten und verarbeitet diese. Mehr dazu in der Datenschutzerklärung.
Daten laden
Durch das Laden der Inhalte erhebt Facebook personenbezogene Daten und verarbeitet diese. Mehr dazu in der Datenschutzerklärung.
Daten laden

Hauptbereich

Tiempos barrocos

El mundo en que vivimos es ruidoso, colorido y agitado. Pero tan pronto como las puertas de la catedral de San Fridolin se cierren, encontrará una calma que a menudo uno anhela; y por un momento, quizás también una sensación de seguridad. Cuanto más dure este momento, más afecta esta iglesia a sus visitantes. Solo las poderosas campanas, en sus dos cúpulas de cebolla que se alzan sobre los tejados de la ciudad, nos sacan de esa ensoñación. Y nos recuerdan, que la vida continúa puertas para afuera.

En esta catedral barroca impresiona tanto su mural como los trabajos macizos, realizados en mármol sobre los altos muros. Los frescos, el estuco, las estatuas y los retratos son tan numerosos que lleva mucho tiempo descubrirlo todo. Los frescos, el estuco, las estatuas y los retratos son tan numerosos que lleva mucho tiempo descubrirlo todo. El servicio en la catedral de San Fridolin de Bad Säckinger se convierte en una experiencia muy especial cuando el impresionante órgano sobre las filas de madera da las primeras notas.

El poderoso edificio de la iglesia con las torres claramente visibles desde muchísima distancia refleja el tamaño y la importancia del antiguo convento de la ciudad, y en el cambio de siglo la gente de Säckingen erigió un memorial a su ciudadano honorario: la fuente del trompetista.

Consejo

Visite el relicario de plata de San Fridolin y recorra las antiguas ruinas de la Catedral. Por lo tanto, no solo podrá visitar la cripta, que no es de acceso público, sino que también puede subirse a las torres de la Iglesia.

Bad Säckingen: Una pequeña perla de ciudad

No son grandes, están parcialmente ocultas en mitad de hermosos paisajes naturales y, sin embargo, tienen un brillo muy especial: las perlas de Baden-Wuerttemberg. En calles históricas y en mercados pintorescos, puede descubrir tesoros muy especiales: tiendas variadas y únicas, una variada oferta gastronómica, así como numerosos eventos que seguramente le encantarán. Bad Säckingen es una de estas pequeñas perlas de ciudad.